martes, 16 de febrero de 2010

ADAPTACIONES PARA MEJORAR LA AUTONOMÍA

Con frecuencia los alumnos y alumnas con trastorno por déficit de atención e hiperactividad no son autónomos en la realización de tareas de clase y necesitan ayuda constante. Se recomienda en este caso seguir las siguientes orientaciones:

1. Establecer normas sobre el trabajo en clase: ej. trabajar en la tarea, permanecer en su sitio, terminar las tareas,…
2. Repetir las normas con frecuencia y reforzar a los alumnos/as por cumplirlas.
3. Describir los comportamientos que serán reforzados: seguir las instrucciones del profesor, persistir en el trabajo escolar e individual, permanecer sentado, etc.
4. Describir los objetos que serán objeto de extinción y castigo, por ejemplo: hablar e interferir en el trabajo de los compañeros, levantarse, no hacer las tareas y precisar los efectos asociados a éstos.
5. Ofrecer modelos de trabajo autónomo
  • a. Seleccionar compañeros que el alumno considera competentes y sean significativos para él.
  • b. Comprobar que el alumno observa al modelo cuando éste persiste en la realización de trabajo escolar y proporcionar aprobación.
  • c. Apoyar el modelo real con ilustraciones, narraciones y descripciones de comportamientos similares.
6. Realizar una reubicación ambiental:
  • a. Efectuar cambios en la disposición de la clase y la ubicación del niño para evitar la distracción.
  • b. Eliminar materiales y objetos no relevantes para la realización de las tareas propuestas.
7. Reprogramar las tareas escolares
  • a. Adaptar la exigencia de la tarea a su capacidad de atención.
  • b. Proponer en un principio tareas académicas de fácil resolución.
  • c. Fraccionar el trabajo en tareas cortas (ej. En lugar de pedir la resolución de 10 ejercicios y corregir al final, solicitar la realización de 2 ejercicios, corregir y reforzar)
  • d. Dar un tiempo extra.
  • e. Seleccionar las tareas eliminando aquellas menos importantes.
8. Reforzar el trabajo terminado
  • a. Establecer un sistema de economía de fichas.
  • b. Llevar una tarjeta o gráfico en el que se autorregistran las tareas completadas.
  • c. Retirar el programa de fichas a favor de reforzadores sociales.
  • d. Reducir progresivamente el refuerzo.
9. Reforzar el trabajo bien terminado: conceder puntos por la calidad del trabajo (buena letra, margen, no comerse palabras,…)
10. Reforzar a aquellos alumnos que demuestran un comportamiento centrado en la tarea.
11. Permitir que el alumno trabaje en una mesa individual en los momentos que requieran mayor concentración (no plantear como castigo).
12. Evitar poner en evidencia al alumno ante la clase cuando no está trabajando.
13. Reforzar con atención cuando está sentado trabajando de manera autónoma.
14. Realizar anotaciones positivas en la agenda valorando los logros aunque sean pequeños o enviar notas a casa.
15. Planificar tareas con un tiempo limitado para que aprenda a controlar su comportamiento.
16. Asignar pequeñas cantidades de deberes inicialmente e incrementar progresivamente.
17. Facilitar un registro o gráfico indicando el número de tareas que el alumno ha realizado de manera independiente.
18. Acordar con el alumno una señal para indicarle que comienza a abandonar la realización de la tarea en lugar de llamarle la atención en público.
19. Preparar de antemano todos los materiales necesarios para el desarrollo de la tarea:
  • a. Hacer una lista con todo lo necesario.
  • b. Establecer una distinción entre lo que ya tiene y lo que irá a buscar.
  • c. Distribuir el material en el pupitre.
  • d. Mantener la conducta a lo largo del tiempo.
20. Comunicar claramente la cantidad de tiempo que tiene para completar la tarea. Puede utilizar un reloj-temporizador.
21. Especificar claramente qué es lo que tiene que hacer para completar la tarea (puntos de comienzo y finalización, requisitos mínimos,…)
22. Establecer contratos de conducta estableciendo qué se espera de él y qué recompensas obtendrá cuando cumpla los acuerdos.